domingo, 20 de noviembre de 2022

El Misterio del Priorato de Sión de Jean-Michel Thibaux

Por Martha Jacqueline Iglesias Herrera


Transcurre el año 1885, cuando el abad Berenguer Saunière ocupa su cargo en una parroquia pobre del Alto Languedoc, una zona al sur de Francia cargada de leyendas y las huellas de viejas herejías. Tras su nombramiento se esconde el misterioso Priorato de Sión, que tiene planeado encomendarle una ardua y complicada misión: encontrar el secreto oculto durante siglos de los reyes visigodos. La iglesia se encuentra en un estado deplorable, por lo que Saunière pide un préstamo para restaurarla. Al retirar el altar, descubre antiguos documentos escritos en códigos secretos que le obligan a tomar decisiones irreversibles. A partir de entonces, los miembros del Priorato andarán tras su rastro sin descanso.

El Misterio del Priorato de Sión me ha parecido una novela extraordinaria y ha situado a su autor Jean- Michel Thibaux entre mis autores favoritos. Se dice que no es hasta veinte años después de su publicación en francés que la obra se convierte en un fenómeno de ventas de la mano de Roca Editorial en España. La causa es que tras el éxito arrollador del Código Da Vinci, el mismo Dan Brown la cita como una de las fuentes de su best seller.

jueves, 17 de noviembre de 2022

La poesía de Esteban D. Fernández: "SOMBRA".


Amor…
cada noche en tus sueños
presientes mi llegada…
fantasma hecho de luz,
de amor,
de sombra transparente.
Ante tus ojos mi desnudez
adquiere el brillo de un milagro...
tu deseo puede verme.

Donde se cumple Dios
está la belleza que te hace.
Eres el ángel prendido
a la memoria de mi boca,
la poesía que me aguarda
en todo cuanto toco.
Eres el tiempo del recuento
al final de mi destino,
la frase donde se precipita
la más cruel lejanía…
lo que quise y al fin fue,
el triunfo imaginado
que me hinca de rodillas.

Eres la espera hecha palabras,
la dicha entre mis manos
que se desvanece con la aurora.
Mujer… existes…
y eres volátil como el humo,
promesa de una llama.

Eres mi casa,
mi carne…
mi sombra protectora.

lunes, 14 de noviembre de 2022

El sitio del corazón nos pertenece…



Habremos perdido hasta la memoria de nuestro encuentro…
y, sin embargo,
nos reuniremos para separarnos y reunirnos de nuevo,
allí, donde se reúnen los hombres muertos:
en los labios de los vivos.


Samuel Butler.

viernes, 11 de noviembre de 2022

Donatella Marraoni: "Nunca mirar hacia abajo".



"Nunca mirar hacia abajo": una oración que da valor, infunde energía y el deseo de cambiar el mundo que nos rodea. 


Donatella Marraoni comenzó su magnífico viaje en el mundo del arte en el '95, cuando asistió a la Academia de Bellas Artes de Perugia, Italia, donde se graduó en 1998 con honores de primera clase. En este mismo año se trasladó a Inglaterra, donde vivió durante 5 años.

Pensamiento de José Martí...


En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.

José Martí.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

ESTOY AQUÍ PARA ALUMBRARTE

Fue sagrada la lluvia que limpió de tierra los tristes huesos de los muertos,
simple barro, manojo de albardillas que florecen murmurando la canción
que levanta la brisa de los inconmovibles labios del follaje.
Y aunque no importe llover y aunque nos duelan los muertos… aquí te espero,
aunque mi alma se haga muro que erige lo invisible en las ladronas alas de la niebla.

Mujer…
el sol se me hace negro como una amenaza de cielo sin promesas,
se me duerme la voz en el descanso de tus manos… -con tanto que decirte-
pero he cerrado mi boca con tu beso y he cantado un himno de alabanza
para después del día en que dictarán los dioses su palabra, donde yo seré tú:
en la frontera sin descanso de la piel, en el aliento final del porvenir,
en la sombra del vidrio que devoró el azogue con un hambre de espejo
a medio concluir.

(Entonces me mirarás igual que la profecía de un paso
que se anticipa al camino aún no creado
y hurgarás en el corazón cerrado de la rosa con ímpetu de celo).

Cuando ese corazón se apague no habrá razón para seguir existiendo...

Por Víctor Morata Cortado


Todo empezó con un gran terremoto que estremeció cada partícula de la superficie terrestre y las personas se asustaron y suplicaron al cielo, cada uno a su dios, clemencia y salvación. De los que no perecieron bajo los escollos de la civilización urdida con hormigón, acero y cristal, muchos salieron a las calles, la mayoría levantadas en sus cimientos y desquebrajadas, como invitando a bajar a los infiernos, anunciando el Apocalipsis sin remisión y dando posibilidades de renunciar al pecado y redimirse. Los falsos predicadores llenaron los rincones más inhóspitos del planeta. Los débiles de corazón se unieron a ellos con la esperanza de ver eludidas sus responsabilidades y obligaciones, de sentirse protegidos ante un ente líder que rigiera la comunidad creada. Los fuertes trataron de hacerse con el poder por este u otros medios más hostiles, utilizando armamento de alto calibre. En cualquier caso, tras aquel temblor, el mundo no fue igual y, durante el poco tiempo que duró la rebelión de las masas, surgió de las entrañas de los hombres un afán por la supremacía que debilitó las relaciones humanas en demasía.
No pasaron más de tres semanas hasta que otro gran seísmo pareció invadir la superficie y a sus más de seis mil millones de seres humanos. Sus vidas se vieron más en peligro aún que en el primer aviso, pero no recapacitaron acerca de los actos cometidos entre ambos cataclismos. No fueron más que el inicio. En este segundo movimiento de las capas tectónicas, la Tierra produjo un crujido intenso desde el corazón mismo y pareció que el mundo se desquebrajaba por todos lados. El que había obrado mal temía por su más allá y el que no, temía por su vida y la injusticia de verse morir habiendo sido un buen siervo del bien. No había distinción entre la generosidad y la avaricia, entre el odio y el amor. Todos fueron recluidos en un mismo saco, como fichas revueltas en una rifa o un bingo. Ahora faltaba la mano inocente que las fuera sacando una a una para determinar sus destinos.

Sueño crucifixión



 
Antes de nosotros, otros fueron. Crecimos el abrazo hacia dentro, hasta contener el asombro de mirarnos. Una línea imaginaria, quizá, un horizonte, blandía sobre nuestras cabezas la danza de otras formas. Solo el misterio del reflejo conectaba el más allá con nuestra sombra terrenal. Luego la nada. Gasté las vías de aquel lejano sueño, soñándolo.

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

martes, 8 de noviembre de 2022

FRAGMENTO DE MI NOVELA EN PROCESO DE REESCRITURA: "EL ENGASTADOR".


Quedé sola en medio del cementerio. Unos cuervos pasaron graznando por el cielo nublado. Me arrodillé ante la lápida y pasé mis dedos por los caracteres desconocidos. Me humedecí las rodillas. De forma inesperada, Aviro hizo contacto mental conmigo. Otra vez pasaron por mi mente imágenes sin sentido, hasta que de pronto las letras de la lápida comenzaron a tener significado para mí. 

La inscripción decía: 

«Soy Razazel, el que vuelve de entre los muertos. Así sea.»

Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Entonces sentí pasos detrás de mí. Me volteé, pero no había nadie. La reja de la entrada del cementerio se cerró con estruendo y luego comenzó a agitarse sobre sí misma impulsada por una fuerza invisible. Puse mis sentidos en alerta y mi pulso se paralizó. Una densa niebla emergió de las tumbas y un búho pasó volando a ras de mi cabeza. Levantando remolinos de hojas secas y húmedas el viento comenzó a soplar por un breve intervalo con ímpetu de temporal. Me pareció distinguir una silueta entre las tumbas, pero cuando enfoqué bien la mirada había desaparecido. No quise seguir tentando a la suerte y me dirigí lo más rápido que pude, por no decir corriendo, hacia la casa de Suzanne.

Cuando llegué ella me esperaba sentada en un taburete.

—Tenemos que hablar —dijo. 

Cuando me senté, la habitación se me hizo difusa y caí al suelo.


MARTHA JACQUELINE IGLESIAS HERRERA

Iniciación humana y solar del maestro tibetano Djwhal Khul, (Alice A. Bailey)





Quiero comenzar este post hablándoles de Alice Bailey. Como muchos conocen, fue una escritora inglesa y practicante del esoterismo.

Los textos, que conforman el libro del que hoy quiero hablarles, los escribió en 1919 y de ellos afirmó que fueron dictados telepáticamente por el maestro tibetano Djwhal Khul. En estos da a conocer la existencia de la jerarquía espiritual que Madame Blavatsky ya había difundido.

En iniciación humana y solar desarrolla una estructura teórico ocultista de gran dificultad y envergadura. Este es un libro que nos permite comprender que en todo hombre dormitan facultades que le posibilitan alcanzar el conocimiento de los mundos superiores. La enseñanza recibida en este entrenamiento ha sido llamada “enseñanza oculta”, “esotérica” o “ciencia espiritual”. Este saber oculto no es para el hombre común un misterio mayor que lo es la escritura para aquel que no la ha estudiado. Y así como cualquier persona puede aprender a escribir sí emplea los métodos adecuados, así también todo hombre puede llegar a ser discípulo, y hasta maestro de la ciencia oculta, si busca los caminos apropiados. 

lunes, 7 de noviembre de 2022

Poema...


 Detrás…
el cielo del mundo es una raya en la palma del tiempo
que se lee sobre el pecho de la eternidad.
El viento florece en las espigas.
Vistamos la penumbra de sencillo,
la voz de lo profundo, en el umbral.

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

domingo, 6 de noviembre de 2022

YA NO PUEDO NEGARTE...



Ya no puedo negarte mi condición de rosa
que puede deshojarse a un soplo de tu brisa
ni que te espero en una esquina de mayo
con una desnudez casi definitiva.

Ya no puedo negarte que velo la tristeza
para que no malogre el alba de tu risa
ni que por ti “mi siempre” ya tiene primavera
y que al buscarte me urge el gesto de la prisa.

Ya no puedo negarte este cielo en la sangre 
que sembraste de soles, de lunas y de estrellas
ya no puedo negarte la raza de esta carne
que termina, mi amor, allí donde tú empiezas.

Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Del Libro de Poemas: “Desnuda como Eva” (2020)

sábado, 5 de noviembre de 2022

El sexto hombre de Charles Cumming



Jamás se debe capturar a un espía, ¿saben? Hay que descubrirlo, y a continuación, controlarlo, pero nunca hay que atraparlo. Un espía capturado causa muchísimos problemas más.
HAROLD MACMILLAN



Hoy quiero hablarles de una novela que tiene como eje principal uno de mis temas predilectos: el espionaje. La trama de la misma gira sobre un hecho real: los espías de Cambridge, cuyo reclutamiento se considera la «penetración» más exitosa realizada por una inteligencia extranjera en toda la historia del espionaje. Basta decir que en Rusia a estos agentes del Trinity College se les conoció sencillamente como “Los Cinco Magníficos”.

Para los que no conocen la historia diré que estos cinco hombres fueron reclutados por el NKVD, futuro KGB, durante los años treinta del siglo XX. Ellos fueron: Anthony Blunt, Kim Philby, Donald Maclean, Guy Burgess y John Cairncross. Es necesario destacar que en aquella época había un gran entusiasmo por la actividad antifascista, lo que hizo a muchos jóvenes entrar en el Partido Comunista. Los soviéticos aprovechando esta cobertura formaron una red de agentes británicos, más conocidos como «topos» en la jerga de los servicios secretos, con aquellos que optaron por trabajar menos al descubierto.

Charles Cumming en “El sexto hombre” nos hace un llamado de atención con una propuesta interesante: ¿existió un sexto espía?

jueves, 3 de noviembre de 2022

JACKZAZEL: CANTO V

 NOTA DE LA AUTORA: Jackzazel es un canto para alcanzar un punto de elevación desde el cual se puede contemplar, a pesar de nuestra manifiesta insignificancia, el anchuroso horizonte que mella los límites de las imposibilidades del hombre, amplificando el ser un paso más allá de sí mismo. Es un caos, un maravilloso caos pincelado de matices filosóficos, dentro del cual pueden oírse los acordes de una inusitada música.

Es mi obra menos entendida, la más compleja y una de las más queridas. 

Soy Jackzazel,

el que perdió de vista con su traje de hombre los inconmensurables horizontes de su destino,

el que vio al Ángel descender de su morada etérea para verter las semillas de su gracia

en los surcos terrestres de este mundo.

 

Escucho ahora, dentro de mí, una voz desconocida que se eleva

sobre el polvo de los siglos bajo el que yacen mil generaciones:

 

Eleva tu oración Jackzazel, siente tu pequeñez y tu miseria.

Escucha el concierto armónico del infinito.

Todo te habla en un lenguaje que vibra, canta y palpita en el Universo.

Eres el hombre aún niño que aprende con débiles balbuceos el alfabeto musical

de ese poema sin fin cantado por los astros.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Los Drocornios de Calíghuly (Fragmento de mi novela El Engastador)




Calíghuly, año 1779

La vieja Maía se asomó a la ventana y observó al sol que, como una gran bola de fuego, alcanzaba su punto alto en el cielo. El calor del astro, sin embargo, no era suficiente para menguar los rigores del invierno. La Epidemia de Calandra, traída del Alto Valle por comerciantes y usureros, cada día hacía más estragos entre los habitantes de Calíghuly. Maía observó la calle principal donde se alzaban pilas de cadáveres humanos con los cuerpos llagados y los ojos abiertos por un terror antiguo. Los niños huérfanos corrían, sin temor al contagio, alrededor de los difuntos arrebatándole las pertenencias y los objetos de valor.

La hechicera cerró la ventana y movió con cansancio la cabeza. Al lado de la chimenea, Ougust maullaba -simulando el llanto de un recién nacido- mientras arañaba con sus uñas el piso de tierra apisonada de un color rojo diabólico. La cabaña era de reducidas proporciones, pero tenía un desorden que parecía el orden de la investigación perseverante. Encima de la puerta de entrada un gran cuervo disecado se mantenía en posición de vuelo. En un estante se amontonaban frascos con baba de gato, alas de murciélago, polvo de alacranes y dientes de perro. Por doquier había pinzas, moldes oxidados, redomas ventrudas con líquidos opalescentes que exhalaban relentes ácidos que producían escozor en la nariz, vasijas de cuello corto taponadas con cera y libros cenizosos con cintas selladas con plomo.

Cuando Maía vio al espíritu del primer muerto atravesar la pared de la estancia, comprendió que había llegado su final. Debía actuar con prontitud. Se alzó la amplia falda de volantes azules y vio su pierna derecha cubriéndose de llagas. Se dirigió a la mesa de roble y colocó un rollo de pergaminos amarillentos, les sacudió el polvo y los extendió sobre la superficie.  Luego de un rato sumergida en una lectura que la condujo a profundas reflexiones, tomó una bombona de vidrio ámbar y extrajo de su interior un gran sapo toro. Con pericia de cirujana lo abrió al medio, pues para que el hechizo tuviera efecto debía consultar sus órganos mientras aún latían, y allí leer los designios del porvenir. Tras un rato de meditación, extrajo las vísceras del anfibio y las convirtió en un puñado de cenizas que depositó en un cuenco con otros polvos destinados para el objetivo previsto.

martes, 1 de noviembre de 2022

"El muriente de Lupi y otros cuentos" a la venta en Amazon...


Hola amigos, ya está publicado en Amazon mi libro: “El muriente de Lupi y otros cuentos”. Pueden adquirirlo a sólo 0.99 la versión digital y 3.99 la versión en papel.

A través de doce relatos la autora nos muestra el universo de unos personajes víctimas de sus debilidades humanas y en muchas ocasiones presos de sus propios horrores. El cinismo, la ironía, el despecho, la crueldad, se instalan como característica común en la mayoría de ellos tiñendo de una condición trágica e inevitable las circunstancias de esos seres humanos que no consiguen escapar de su realidad. También se aborda el tema amoroso como elemento transformador que eleva el espíritu desde la sencillez del ser hasta dimensiones insospechadas. 


Para comprar pinchen sobre la imagen.


Martha Jacqueline Iglesias Herrera