lunes, 13 de agosto de 2018

El Origen Perdido por Matilde Asensi


Hacía mucho tiempo que tenía ganas de leer alguna obra de Matilde Asensi y “El Origen Perdido” me ha brindado esa posibilidad. Ha sido una lectura muy instructiva pues nos acerca a la historia del Imperio Inca.

Es necesario señalar, mirando hacia atrás en el tiempo, que los primeros cronistas tuvieron que enfrentar varias dificultades para poder reproducir la historia incaica, ya que además de tener que superar la barrera idiomática, se enfrentaron al problema de interpretar la manera de ver el mundo de una forma totalmente distinta a como estaban acostumbrados. También es importante acotar que sus diversos autores tuvieron sus propios intereses al escribirla: el de los cronistas españoles fue legitimar la conquista, el de los ligados a la iglesia católica fue legitimar la evangelización describiendo la religión incaica como obra del demonio y el de los mestizos e indígenas fue ensalzar al imperio.

El “Origen Perdido” nos adentra en las ruinas de Tiwanacu (es una antigua ciudad arqueológica, capital del estado tiahuanacota ubicada en el Departamento de la Paz, Bolivia, a 15 km al sudeste del lago Titicaca) donde se encuentra la Puerta del Sol que es conocida a nivel mundial como la mejor muestra del grado de perfección que alcanzó esta cultura. La novela hace referencia al mensaje inscrito en los bajorrelieves de la parte superior del monumento que hasta ahora nadie ha podido descifrar y que se cree guarda una fórmula para que no se extinga la humanidad.  

lunes, 6 de agosto de 2018

Tú no sabes quién soy (poema)


Tú no sabes quién soy…
y, sin embargo, hay tanto de ti misma que me nombra
cuando me renuevo en un perfume,
en la pluma de algún pájaro debajo de tus sábanas,
en el candil que proyecta mi sombra contra el muro,
en un rumor de pasos…

Tú no entiendes mis modos de partir ni de llegar…
no puedes comprender que desde mi frontera también eres incógnita,
materia imposible y rebelde a los caprichos de la luz,
pero siempre llenas mis ojos con tu fuego hasta hacerlos temblar en una lágrima.
Desde este lado también eres aquello que se invoca,
idioma intraducible de los límites, fractura y humo del sueño que se llama,
mientras caigo, desnudo, por la grieta sin términos que abre la nostalgia.

Yo soy como la estrella que te alumbra pero que ya se ha apagado,
cauce seco del río, anónimo ademán de la costumbre,
corsario al que salvaste del mezquino saldo de un naufragio.

¿Será por incorpóreo, por exiguo, por sueño, por efímero?

lunes, 30 de julio de 2018

El Geómetra Ciego por Kim Stanley Robinson.


Hoy quiero hablarles de esta novela breve (apenas 72 páginas) que obtuvo el Premio Nébula en 1987. Dada mi afición por las matemáticas me resultó tremendamente atractivo el título, pero luego de leerla me sentí un poco decepcionada.

Creo que la idea como tal es indudablemente original, no obstante, pienso que Kim Stanley Robinson pudo explotar con mucho más acierto su visión sobre el tema. La introducción de los conceptos matemáticos, en ocasiones, me pareció un poco forzada y la confrontación final del protagonista con sus atacantes me dio la impresión de que era la representación de una parodia.

Quizá, es la traducción de la misma lo que no estuvo a la altura de esta creación de Stanley Robinson, quien, dicho sea de paso, está considerado una de las voces más refinadas y originales de la ciencia ficción contemporánea. Creo que es necesario señalar que el traductor no sólo debe controlar bien la lengua que traduce y su propia lengua, sino además (de conocer bien la cultura del texto que desea traducir) debe tener un gran conocimiento ‹técnico› de la lengua de partida. Seguramente una lectura de la novela en su idioma original rescataría muchas de las bondades, definiciones de rigor y aciertos matemáticos de la misma.

Por supuesto, es mi humilde opinión para una obra, por demás, galardonada por la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción y Fantasía de los Estados Unidos.

lunes, 23 de julio de 2018

Ritual de lo Invisible (poema)

Yo venero tus manos,
tus manos son el vientre que alumbra mis palabras en este ritual de lo invisible,
un anillo de nupcias para comprometerme el pensamiento en la boda del alma,
un espejo donde lucir mi amor que es oro del misterio en el corredor de tu destino,
un ropaje de ideas para cubrir tus lágrimas en lo imposible del deseo.

Tus manos,
dos alas sostenidas en el cielo de todas las imágenes que invoco en nombre de la sangre,
un coro que resuena como canto impetuoso en la herida de mi corazón condenado al exilio,
un soborno de caricia -en vocablos- más fiero que viento de huracán en la Isla de Patmos,
dos hojas en el inicio de la creación ostentando su verde en un tallo infinito.

Yo venero esta hora,
cuando tu mirada se engalana para verme pactar con tu sonrisa,
entonces me recibes con la plegaria abierta de alas para emprender el vuelo
de tus labios al cielo,
                                       como un Dios en su altura,
la señal del oficio que me lleva a volver como siempre a tu encuentro,
porque en ti está la vida y yo estoy en tu cuerpo,
hilandero del rostro que ves cuando me miras,
brujo que por sus ojos trenza los rayos de la luna,
hacedor del relámpago que empuña su estocada en la estación transida por el duelo,
como un sol en invierno que derrite la nieve hasta hacer con su alquimia
charcos de agua enaltecida.

domingo, 15 de julio de 2018

Materia Extraña por Juan José Gómez Cárdenas.

Hoy quiero hablarles de una novela de Juan José Gómez Cárdenas, quien es un científico y novelista español que dirige en la actualidad, según información obtenida en la red,  el experimento NEXT en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc.

He de decir que leer esta obra me transportó en el recuerdo a los inicios de mi carrera como farmacéutica cuando trabajé como Analista Química en los Laboratorios MEDSOL, y despertó, en cierto modo, la parte científica adormecida en mí.

Pues bien, “Materia Extraña” desarrolla su trama en el CERN, que es el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear. Es el laboratorio más importante del mundo en esta disciplina científica. Se encuentra cerca de la ciudad de Ginebra, extendiéndose a lo largo de la frontera entre Francia y Suiza.

La novela plantea dos posturas radicalmente opuestas: la de los investigadores científicos que insisten en interrogar a la naturaleza para prestar una atención reverente a sus respuestas porque quieren saber de qué está hecho el universo, por qué brillan las estrellas, por qué estamos aquí, y los detractores de estos que se preguntan en qué afecta al hombre común la existencia o no del bosón de Higgs, las partículas supersimétricas y el plasma de quarks. Mientras que para los primeros la necesidad de saber ha impulsado a nuestra civilización, definiéndola, para los segundos algunos campos de la ciencia pueden ser hoy en día una caja de Pandora que al destaparse libera toda clase de cataclismos como los que pudiera ocasionar el LHC.

viernes, 13 de julio de 2018

Sombras del mañana

(Mañana regresaremos otra vez con cada alba
a nuestra juventud -guerrera todavía-
que implacables dioses derrotaran).


Mañana guardaré el secreto de tu noche
en la huella de un ensueño,
antes de irme, mi amor, antes de irnos…

Allí,
donde podamos soportar el duro golpe del tiempo
que hace nido en la mirada…
como paloma viajera destinada así a morir
bajo el peso de sus alas.

Mañana será la edad del no retorno,
y el tiempo hacedor del tiempo
vendrá a cobrarnos en vida la herencia de nuestra sangre,
en visiones que me valen mucho más que aquella muerte
que con sus manos interroga,
la profecía del beso que se hizo copla de amar
en el canto melancólico de un viento,
que nació de esa nostalgia a duras penas alcanzada
por la avidez del recuerdo.

Mañana te lloraré hasta romperme los ojos
y dejaré en un rincón -esta- mi casa de barro…
la ropa que usé en este mundo
se quedará para siempre en una tumba guardada.
Qué importa… me quedará tu mirada
para vestirme sin prisas cuando me llegue la hora,
me quedará tu memoria para besar a la vida
que volvió a unir nuestros cauces
después de siglos de ausencia regateándole al destino
por las ansias de encontrarte.