sábado, 13 de octubre de 2018

Estas ganas satánicas que tengo (poema)…


Estas ganas satánicas que tengo, 
-maduras de nostalgia-
de ángel malo paseando por tu boca
besándote con rabia.
Este deseo inculto que me crece,
con manos de alas vivas
y venenos,
esta caricia que nunca tiene ayuno
y hace con la pasión su trampa rara,
este decir malas palabras al pensarte
y querer triturarte con mi sexo,
estas ganas de amarte y de te toco
de sembrarte con furia aquí en el pecho,
estas ansias de poseerte entre temblores
y beberme tu savia con apremio…
este mirar las sábanas amargas
donde me invento tu cuerpo en el deseo
este ser tuya para siempre, para siempre…
este querer derretirte con mi fuego.


Martha Jacqueline Iglesias Herrera
Del Poemario: Decir la noche (2018)

lunes, 8 de octubre de 2018

No me niegues (poema)



No me niegues…
donde aún puedo hallarte,
donde el milagro pasa
como una bala disparada por tu boca
que va aprendiendo el rumbo hasta impactarme.

¿Dónde vas,
escondido entre los matorrales de la sombra,
desviándole el curso a los fantasmas,
colgando las telarañas del tiempo
–aquí- en mi ropa?

Vuelve…
no me niegues el modo acertado de sabernos,
las ganas de que el deseo nos humille,
la fuerza con que dices que me quieres,
esta vida que es grandiosa por humilde.

¿Dónde vas,
con la sombra pesada como un ancla,
con tu caricia colmándome las piernas,
con la muerte haciéndonos un guiño,
con ese brillo que reluces como estrella?

lunes, 1 de octubre de 2018

Rescátame de mí (poema)



Rescátame de mí…
de la mujer que vive dentro de mi cuerpo
y te reclama,
de la que dice merecer la lluvia
y celebra las inundaciones de mi pecho
cuando el dolor le colma la nostalgia.

Rescátame…
estoy perdida en ti,
no sé distinguir ya las fronteras,
los límites que separan
                       tu sangre de mi sangre.
Ya ves…
confundo los crepúsculos con las sombras
que dibujan tus besos entre las páginas,
y me doy al azul como quien piensa
que tiene el cielo de amar entre sus palmas.

Rescátame…
estoy en una esquina de tu pecho
contándote las hojas del otoño,
estoy blandiendo rayos con tu risa
y de tu corazón cosiéndote lo roto.

lunes, 24 de septiembre de 2018

No me niegues tus alas (poema)



Hay en tus ojos la terrible desnudez del cuerpo que me incluye,
un amor interior que solamente se interroga
con la contemplación que llevo en el desatino de mirarte…
mujer amada,
hilandera de la lluvia doliente que saluda en mí a través de la nostalgia:
¿hay acaso otra forma de asomarse a un misterio que hasta el juicio final
será el color de la revelación en nuestras vidas?

Tú no entiendes tus manos,
esas manos con sus alas ceñidas al brasero del sueño…
pero a mí me duele la caricia cercenada
por la voluntad de un Dios que me hizo bruma opaca,
fantasma que no puede dormir sin la dulzura de tu piel
gastándole los bordes a los miedos,
triste arena que se vuelve juguete de la brisa al bajar la marea…
pero tú eres mi casa y tienes el olor a costumbre que te han dado mis hábitos:
–esas dulces monedas que encienden con ternura los días que apagamos-.

(Porque soy el invierno tanto como soy tus pasos,
y tu amor derrite la nieve que mana de mi corazón entumecido por el aire).

Ya ves que no puedo morir, porque estoy muerto…
sólo te espero en mi mundo de fugitivas sombras cuando se cumpla el ciclo
y tu forma de barro te despida.
Entonces comprenderás que la existencia no acaba con el final del cuerpo
y que el cuerpo no es más que aquella casa que al ausentarse nos recibe
en otro cielo.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Cuando mi sombra fue al río (poema)



(…) y desde el fondo de los ojos alguien me mira,
es un pasaje entre el presente y la distancia, adentro mío,
rezo o señal de un mundo en que creerme humano, vivo,
canto que suena del lado sereno del silencio, en la muerte mágica del día,
en un lupanar de sueños que me fondearon los ojos
mirando… mirándote…
                                                      y la lluvia,
y la luna esclava de una oscuridad que sangra urgente por mis labios
(como la sombra de un árbol se sangra junto al río y canta y se va en las aguas),
y nada me reemplaza espejos, ni me palpita más hondo que tu canto,
ni me destiñe la herencia de la carne como un lampazo seguro de tu sombra…
…allá será acá,
acá es un mundo tan extraño que no puedo detener y se hace allá, en tus manos,
retumba el grito de cien, de cien mil gargantas que deletrearon de norte a sur la huella
heridas en el kultrun e hilando hondo el secreto de ser tierra,
deshilándose dulzura entre los pliegues del paño que te desnuda…
 y la lluvia abriendo venas como acequias,
le dan nuevos ríos al instinto de haber nacido de cara al tiempo,
mirando… mirándonos…

lunes, 10 de septiembre de 2018

Retrato de una bruja por Luis de Castresana



Hoy quiero hablarles de una obra que fue finalista del Premio Planeta en 1970: “Retrato de una bruja”. Cabe destacar, que el periódico francés Le Monde la calificó como ‹una de las mejores novelas publicadas en España en los últimos 30 años› y para la crítica, a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo en la actualidad una de las obras de referencia dentro de la narrativa en castellano del siglo XX.

He de decir que luego de leerla -Retrato de una bruja- pasó a ser una de mis novelas favoritas, no sólo porque la narrativa de Castresana es impecable y la ambientación de los escenarios donde se desarrolla la trama es magnífica, sino porque constituye un aporte significativo desde el punto de vista de su valor histórico sobre la brujería en España en el siglo XVII. Se aportan, por ejemplo, datos reales sobre los procesos que la Inquisición llevó a cabo contra las brujas de Zugarramurdi (que constituye el caso más famoso de la historia de la brujería vasca) y hay presente, además, la presencia de elementos folclóricos en la representación de los copleros a través de los cuales, mediante sus cánticos en la plaza del pueblo, llegan las noticias sobre Zugarramurdi.  

No he tenido el placer de leer: “La cruz invertida” del escritor argentino Marcos Aguinis que le arrebató el preciado galardón a “Retrato de una bruja”, pero indudablemente la creación de Castresana la considero muy la altura para el merecimiento de dicho premio.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Opiniones de un payaso por Heinrich Theodor Böll



“Opiniones de un payaso” es un clásico imprescindible y constituyó en su día uno de los mayores best sellers de la literatura alemana de posguerra, también llamada ‹literatura de escombros›.

Se plantea que Böll a través de la apasionante historia de su “payaso” quiso devolver al catolicismo la conciencia de su espiritualidad y de sus compromisos con las personas. Esta novela constituye el retrato soberbio, mediante una crítica feroz, de una sociedad farsante y materialista.

Por todas estas razones, esta obra sitúa a Böll en el centro de la conciencia alemana, no solamente de la literaria sino sobre todo de la moral, religiosa y política. Es necesario destacar que al ser el autor un –ferviente católico- no pudo menos que mostrar su repulsión ante los procederes de engaño y corrupción que sectores definidos del catolicismo alemán creyeron beneficiosos adoptar con el fin de salvaguardar posiciones del poder político.

Realizada esta pequeña introducción les dejo una breve sinopsis:

Hans Schnier es un payaso de profesión, ateo, al que la felicidad le ha sido negada. Está devastado por la pérdida de un horizonte social y personal. Su mujer, Marie, lo ha dejado para casarse con un católico, y seremos testigos por medio de opiniones, recuerdos, reflexiones y diálogos telefónicos… de un desencanto que alcanza, en su hoja de vida, niveles excepcionales.
Pues como se definiría él mismo: “Soy un payaso y colecciono momentos”.