jueves, 21 de junio de 2018

21 de junio (poema)

Yo nací bajo la influencia
de cierto signo sagrado ungido por la magia de una antigua leyenda,
me alumbró un sol de junio con la gracia del cielo en el día más largo del año,
y aún llevo en mi frente la marca de los elegidos:
–esos- que señala el destino para cumplir el designio de la gran soledad.

De mi vida cargo el peso de un nombre hecho a la medida de mi porvenir,
un sueño que se cruza de incógnito por aquellos sitios que amo y no podré olvidar,
un destello de ilusión en pleno vuelo
que es como un temblor de tierra cuando aletea por mi boca
sellada para siempre con un beso de amor,
y una historia que pasa estremecida por los ritos que pinta el verde de mis ojos
en el cortejo de mirar.

De mi paso por el mundo quedará la insondable impronta de este viaje,
donde no he querido ser más que aquello que ya fui,
donde he amado mis lágrimas en la misma medida que a la dicha,
donde he abierto el desafío a la estación dorada de otro tiempo
haciéndolo guerra justa en el combate de existir.

lunes, 18 de junio de 2018

La mujer que llora por Zoé Valdés. Premio Azorín del 2013.



Ha sido tremendamente emocionante para mí descubrir la obra de Zoé Valdés. Aunque es una autora ya consagrada hace muchísimo tiempo como poeta y como novelista, me apena reconocer que no es hasta ahora que leo algo de su autoría.

Quizás, este premio que obtuvo en 2013, con una novela que con justeza lo respalda, es lo que la haya destacado del resto de lecturas pendientes que tengo desde hace unos años.

Supongo que es por su posición política (fue opositora del gobierno de Fidel Castro y es anticomunista) lo que haya provocado que nunca me tropezara con una obra suya en una librería de nuestro país, tal como ocurrió con ese compatriota nuestro: Amir Valle, al que la censura condenó su trabajo literario al silencio del exilio.

Pero bueno, dejemos a un lado las ideologías y concentrémonos en la obra por la que obtuvo el premio Azorín en 2013.

Se trata de una apasionante novela sobre Dora Maar y su relación con ese gran genio del siglo XX: Pablo Picasso, en el París bohemio de los años treinta. Como muchos conocerán Maar fue una artista plástica, pintora, escultora y fotógrafa francesa. Una de los artífices con mayor talento del surrealismo. Recordemos, además, que ella fotografió el proceso de composición del Guernica, el cual es considerado no sólo una de las obras más importantes del arte del siglo XX, sino que se ha convertido en un “auténtico ícono”, símbolo de los terribles sufrimientos que la guerra inflige a los seres humanos.

lunes, 11 de junio de 2018

Sitio de silencio por A. J. Quinnell



A. J. Quinnell era el seudónimo del destacadísimo novelista inglés: Philip Nicholson. Cuando emprendí la lectura de Sitio de silencio, aún no sabía que Quinnell había sido el autor de la obra que dio lugar a una de mis películas favoritas: “Man on Fire” (El fuego de la venganza en España y Hombre en llamas en Latinoamérica). Quienes ya disfrutaron de este film en el 2004 recordarán la excepcional actuación de Denzel Washington (alcohólico oficial de la Marina de los EEUU y ex agente de la CIA) y Dakota Fanning (una niña de nueve años de edad, la cual es secuestrada en Ciudad de México) además de la participación, entre otros buenos actores, del cantante y actor estadounidense de origen puertorriqueño Marc Anthony.   

En Sitio de Silencio, Quinnell vuelve a retomar con mano diestra las labores de inteligencia, esta vez, entre Jorge Calderón (agente de la seguridad cubana) y Jean Peabody (que asume sus funciones como embajador de Estados Unidos) en San Carlos, pequeño país tropical. La novela está enfocada de una forma que destaca los aspectos positivos del comunismo, pero también nos hace valorar la ideología y el patriotismo de los estadounidenses.

Pero adentrémonos un poco en la obra. Como ya mencioné anteriormente, la trama se desarrolla en San Carlos, en el año 1986, donde un grupo de insurgentes comunistas (simpatizantes de Fidel Castro y la Revolución cubana) intenta derrocar al gobierno dirigido por el presidente Vargas.

lunes, 4 de junio de 2018

La Décima Clave por Antonia de J. Corrales



“Dios es el padre de la criptografía. Y la criptografía es más que una técnica para descifrar mensajes ocultos o para ocultarlos, es toda una disciplina con la que puedes llegar a lugares y sitios insospechados, aparentemente invisibles al ojo humano”.

Antonia de J. Corrales



“En los años cincuenta, los estudios que realizó el profesor Schumann constataban que existe un efecto de resonancia en la tierra, el aire y la ionosfera, cuyas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamíferos.
Las «ondas transversal-magnéticas», llamadas ondas Schumann en honor a su descubridor, son fundamentales para la vida, y cuando faltan producen graves problemas de salud.
En la actualidad, existe un proyecto relativo a ellas tan controvertido como peligroso. Sus defensores aducen un sinfín de ventajas de carácter científico, geofísico y militar, pero sus detractores están convencidos de que podría tener consecuencias catastróficas para nuestro planeta, desde arriesgadas modificaciones en la ionosfera hasta la manipulación de la mente humana”.


Con este fragmento sumamente inquietante comienza, como nota de la autora, esta extraordinaria novela que tiene como telón de fondo el proyecto tecnológico HAARP (High Frequency Advanced Auroral Research Project), que como muchos conocerán es un programa financiado por la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) y la Universidad de Alaska.

Según la versión oficial su objetivo ha sido estudiar la ionosfera a fin de desarrollar y mejorar la tecnología que utiliza sus propiedades para transmitir radiocomunicaciones y su uso en los sistemas de vigilancia estratégica, como, por ejemplo, los sistemas de detección de misiles.

Chandra: Spirits… dreams in red.



Hola amigos, hoy quiero compartir con ustedes 3 pinturas mías que pertenecen a la colección “Chandra: Spirits… Dreams in red”. 

Ellas son: «Primavera», «El ojo de Chandra» y «Lava».

Un hobby con el que, a veces, ocupo mis tiempos libres. 

Martha Jacqueline Iglesias Herrera


 

















miércoles, 23 de mayo de 2018

Retrato del desnudo (poema)

Heme aquí, desnuda,
sin disfraces ni máscaras…
despojada de otras pieles que he sido,
acaso
sin embargo
me cubre la palabra
la tuya
la mía
un sueño que va de ojos abiertos
tatuado en una lágrima,
designio de un amor que es para siempre,
que acabará tan sólo
cuando lo eterno sea nunca
y el infinito nos quepa en una palma.

Heme aquí, desnuda,
entre lirismos de reiterado darme,
sur debajo de la piel
extendido por mi cuerpo,
inocente,
plena,
dulce-hembra para partir el pan,
lo cotidiano,
para persuadirte de un encuentro
carnal-paradisíaco
                              real o imaginado.