martes, 13 de febrero de 2018

Tu nombre (poema)...

El 13 de febrero del 2012, un hombre y una mujer volvieron a encontrarse después de muchos años. El destino, cómplice, le tenía reservado a esos amantes una hermosísima noche de amor, deuda pendiente de sus años de juventud.
Fruto de esa noche nació este poema que ahora quiero compartir con los lectores de Letraweb y que dedico a todos aquellos enamorados que descubren, en el amor, la magia y los secretos que guarda el tiempo.

“Feliz día del amor y la amistad”.
 
Aquí están mis visiones…
y no puedo elegir los días, aunque acierte,
el pacto que a tu luz faltó para oficiarse.

Querría aquel presagio diciéndose en mis ojos,
llenar todo de ti…
donde solo he sentido tu vida que me tiene,
la hora de habitarte…
la magia de tus pasos en cada instante de mí,
como acercándose.

Querría tu ternura salvándose en mi alma,
escribirte…
aquello que en mí nace la noche de adorarte.

Querría acariciar la imagen de tu boca,
tu beso en la distancia,
un canto…
donde poder amar tu cuerpo en la nostalgia.

Querría otra vez tu voz por los rincones,
borrar esta tristeza del sueño donde reza,
la hora de esperarte.

Querría decir tu nombre:
… aunque me faltes.

Martha Jacqueline Iglesias Herrera


lunes, 12 de febrero de 2018

Reflejo...

A través del cristal de la nostalgia me miro en este espejo. Devuelve una imagen difícil de apresar… y, sin embargo, lo intento. Porque allí, dentro de aquella inevitable yo, es donde te encuentro, donde suceden las escenas más hermosas.

 

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

 

Tan sólo por oírte...

Hombre… que nunca llegas tarde, eres luz suave, invasora quietud. Tus ojos están hechos de cuántas bendiciones necesarias; por ti refundo mi sonrisa, me haces mejor mujer creciéndome desde el fondo de mi misma. Tan solo por oírte lo acallaría todo, aunque fuese un instante, para que tu palabra sea la voz donde despierte y se levante el mundo, purificado allí en tu aire, esa sonrisa que das, donde se asoma un universo que tallece, florece, madura… salva.

 

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

 

 

viernes, 9 de febrero de 2018

Los jazmines (poema)...

Alguien respira entre el silencio que guardo y la oración de la noche…
astillas de palo santo envejecen la madera,
y con la luz del día se verá el cansancio sobre la mesa gastada,
mis manos en la madera y la ilusión en mis manos… alguien respira,
tal vez sea mucho tiempo el que le dimos a esperar la historia,
tal vez no exista un solo libro que explique o cuente apenas la historia…
todo se quedó en los ojos, mi niña… todo, hasta las lágrimas de otros,
hasta tu risa de loca hermosa, mordiendo el sabor del vino y de los besos,
hasta mi gesto insensato de mirarte
como el que descubre el mundo en una mirada larga
perdida entre los espejos del destino…

nazco cada vez que vuelvo a ver detrás de tu sombra,
creyendo atrás de tu aliento, respirando…
algo como la locura me desliza por la espalda una caricia insoportablemente suave,
y me dibuja caminos con las uñas, como ríos… suave y descarnado trazo,
algo como la locura quiere llevarme a su ternura callada,
deja un secreto en la sangre y me lame las heridas,
como un animal sacándome el dolor del mismo hecho que duele,
como un beso de veneno para curar muertes largas
y devolverme al silencio donde temblé hasta dormirme,
donde nací hasta quererte,
donde enlacé la distancia a tu cintura para quedar enlazado como el viento,
como un vestido de flores a tu cuerpo,
como algo que te desnuda y no molesta…

tal vez sea mucha sangre la que le hicimos beber al alma,
tal vez no haya más que una razón para la vida… y ¡quién sabe!...
todo se queda en el pecho, mi niña… todo… hasta tus gritos de lluvia,
hasta tu canción de brisa,
y el indudable perfume de los jazmines durmiéndose en la mesa
donde se duermen mis manos…

 

Horacio De Stefano

Buenos Aires, Argentina.

 

jueves, 8 de febrero de 2018

LA HISTORIA (poema).

Se nos deshace la historia entre las manos… lentamente,
y en cada renglón que traje como premio del recuerdo…
de los hijos que nacimos cuando vivir era cierto,
(cuando los muertos hablaban de lo que nunca tuvimos
sino en mañana…
ese mañana de lejos quieto en la boca del tiempo)

¿Cómo se lee el ayer cuando el pasado es futuro?
Cuando se pierde el camino y el viento borra las huellas,
las migajas que dejamos para no extraviar el rumbo.

Qué miedo a morir dormida… sin ver otra vez
tu orilla, lo que supe y lo que amé dónde se queda
lo que seré de tu mano, nuestro vuelo y nuestra herencia.

Quién velará por los sueños que cumplimos
en un instante de ayer, vida, en el camino.


Martha Jacqueline Iglesias Herrera

Del Poemario: “Si no fuera de ti”

OJOS DE LOBA (poema).

Soy esto. Nada.

Un ala imaginaria hecha para surcar el cielo de tus manos...

 

Ella abrió tu palabra para que yo viviera.

Me hizo beber su herencia en el azogue infinito

de un espejo violado,

y fui cayendo en verso, costilla, miedo, pasos…

desde la levedad inasible que me erigió en la sangre.

 

Así broté suspiro. Desnuda refundó mi nombre,

cuando nombrarme –acaso- era la fiereza

de un eco perdido por la plaza,

y se robó mi humedad para lloverse en ti

escanciando con sus alitas de sombras… mi propia agua.

 

Yo solo tuve derecho al temblor y a las fiebres,

a mis ojos de loba en celo, hambrienta de una luna

que me negó su luz…

tocada por noches que eclipsaron las puertas

que, a mordida de vientos, ciega, loca… fui abriendo para ti.

 

Yo no pude lograrte la certeza de ser y, sin embargo,

todo el camino –todo- siempre estuviste en mí;

nada pudo la distancia… ni el tiempo.

Nunca olvidé, aún entre salomas de culpas y silencios,

y aquí guardo esos vuelos … hombre.

 

                                      No digas que me quieres.

 

Soy esto. Nada.

Un espejo violado. Una imagen que no se pertenece.

 

 

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

Del Poemario: “Si no fuera de ti”.