viernes, 11 de mayo de 2018

El sexto hombre de Charles Cumming



Jamás se debe capturar a un espía, ¿saben? Hay que descubrirlo, y a continuación, controlarlo, pero nunca hay que atraparlo. Un espía capturado causa muchísimos problemas más.
HAROLD MACMILLAN


Hoy quiero hablarles de una novela que tiene como eje principal uno de mis temas predilectos: el espionaje. La trama de la misma gira sobre un hecho real: los espías de Cambridge, cuyo reclutamiento se considera la «penetración» más exitosa realizada por una inteligencia extranjera en toda la historia del espionaje. Basta decir que en Rusia a estos agentes del Trinity College se les conoció sencillamente como “Los Cinco Magníficos”.

Para los que no conocen la historia diré que estos cinco hombres fueron reclutados por el NKVD, futuro KGB, durante los años treinta del siglo XX. Ellos fueron: Anthony Blunt, Kim Philby, Donald Maclean, Guy Burgess y John Cairncross. Es necesario destacar que en aquella época había un gran entusiasmo por la actividad antifascista, lo que hizo a muchos jóvenes entrar en el Partido Comunista. Los soviéticos aprovechando esta cobertura formaron una red de agentes británicos, más conocidos como «topos» en la jerga de los servicios secretos, con aquellos que optaron por trabajar menos al descubierto.

Charles Cumming en “El sexto hombre” nos hace un llamado de atención con una propuesta interesante: ¿existió un sexto espía?


Acá les dejo una breve reseña:

Samuel Gaddis es profesor de Historia de Rusia en el Departamento de Estudios Eslavos y de Europa del Este en el University College de Londres, se ha divorciado y se encuentra en apuros económicos. Ha escrito un libro que es un ataque muy documentado al régimen de Platov, presidente de Rusia, pero que ha pasado por los medios sin pena ni gloria. Para poder pagar el colegio de su hija pequeña debe buscar dinero urgentemente. Su agente literario le recomienda, como única salida a su situación financiera, que escriba un libro comercial en doce meses bajo pseudónimo para producir el impacto de un escritor novel. Entusiasmado por unos documentos, sobre secretos de la KGB, que le entrega una misteriosa joven que conoce en la presentación de su libro, se anima a escribir una historia de espías, hecho que se ve reafirmado cuando en una cena en casa de su mejor amiga, Charlotte Berg, esta le cuenta su primicia: que en el Círculo de Cambridge existió un sexto espía que nunca fue desenmascarado. A partir de esta confesión, Gaddis dará comienzo a una investigación que no tiene punto de retorno y durante la cual verá peligrar su vida pues empiezan a morir misteriosamente a su alrededor las personas implicadas en la historia. Pues, aunque la Guerra Fría acabó hace ya muchísimo tiempo, quienes entonces movían los hilos siguen teniendo mucho poder y siguen siendo muy peligrosos.
¿Quién anda tras los asesinatos? ¿El MI6 (agencia de inteligencia exterior del Reino Unido) o el FSB (servicio de seguridad nacional de Rusia)? 
Si quieres conocer sobre esta intrigante trama que involucra secretos de Estado, te invito a leer “El sexto hombre”.

Martha Jacqueline Iglesias Herrera


Charles Cumming nació en Escocia en 1971. Se educó en la Escuela Ludgrove (1979-1984), Eton College (1985-1989) y la Universidad de Edimburgo (1990-1994), donde se graduó con honores en primera clase Inglés Literatura.
En 1995, Charles se acercó a la contratación por el Servicio de Inteligencia Secreto del Reino Unido (MI6). Un espía por la naturaleza, una novela basada en parte en sus experiencias con el MI6, fue publicado en el Reino Unido en junio de 2001. El héroe de la novela, Alec Milius, es un solitario de unos 20 años que es reclutado por el MI5 para vender los datos de investigación trucada en la exploración de petróleo en el Mar Caspio a la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
En agosto de 2001, Charles se trasladó a Madrid. Su segunda novela, El hombre oculto (2003), cuenta la historia de dos hermanos que investigan el asesinato de su padre, un ex oficial del SIS, a manos de la mafia rusa.
La tercera novela de Charles Cumming, El juego del español (2006), marca el regreso de Alec Milius, que se ve envuelto en un complot de la organización nacionalista vasca ETA paramilitar para derrocar al gobierno español. El juego del español fue descrito por The Times como uno de las seis mejores novelas de espionaje de todos los tiempos, junto a Tinker, Tailor, Soldier, Spy, Funeral en Berlín y La pimpinela escarlata.