jueves, 16 de febrero de 2017

La poesía de Gustavo Pereira (Venezuela)...


Memorial de la casa vacía

Hay una casa vacía que no espera a nadie.
Hay un puente que nadie cruzará.
Hay una espuma sobre la que ningún rayo de sol deja fulgor.
Hay una mujer que me espera pero que no me conoce.
Hay un sentimiento humano tapiado para siempre
sin que ningún poeta descifre su terrible poder.
Hay un rencor que no se da y una piedad que no se recibe.
Hay un oscuro presentimiento en los huesos del que ansiamos
deshacernos y sólo logramos avivar.
Hay pájaros que confunden sus jaulas de hierro
con espesos amaneceres
                                       e idiotas que piensan ser dioses
porque tal vez en verdad lo son.
Hay nubes y frutos desconectados de todo egoísmo
y una ventana que sólo sirve para ignorar el mundo.
Hay un cofre hecho para el vacío
y una boca nacida para no ser besada.
Hay una piedra que sueña con que jamás nadie estorbe su muerte.
Hay una escritura cuya grafía es el secreto.
Hay una piel hecha para que el mar la borre.
Y hay quien sueña con un bosque solitario
junto a una pradera solitaria
cerca de una colina desde donde pueda oírse cantar el firmamento.


Somari

Un ridículo poema en tu nombre señora
una taza levantada en tu nombre señora
la última cerveza en el último bar en tu nombre señora.
Todos los sueños ¿adónde se escaparon?
Aquello que brilló ¿fueron tus ojos alguna vez?

Déjame extraer la última moneda de mi manga
                                   por ti señora
la última moneda del sol.

Un pájaro a lo lejos tal vez el mar
parroquianos fumando
y este ridículo poema en tu nombre
                                  amor mío, amor mío.



Somari del extraño

Si alguien pregunta
                          por qué me oculto
Di
                “No es nada
                                  padece de sombra”.


Somari

De saber que te llamabas penumbra
     yo habría sido escondite
                                   agujero
                                            o zanja solitaria.

Pero te hiciste llamar mediodía
y no te hallo
                   en el resplandor.



Sobre el autor: Gustavo Pereira (Bolívar, 1940). Es uno de los poetas más importantes de su generación y de la historia literaria venezolana. Ensayista y crítico literario, doctorado en la Universidad de París y fundador del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente. Formó parte del grupo Símbolo (1958), fue director y fundador de la revista Trópico Uno, de Puerto La Cruz. Ha obtenido numerosos reconocimientos:

·         Premio Nacional de Literatura (2001)
·         Premio José Antonio Ramos Sucre (1997)
·         Premio de Poesía Fundarte (1993).

Director de la Revista Nacional de Cultura en los años 1999-2002 y autor de una treintena de libros; entre ellos: Preparativos del viaje (1964), En plena estación (1966), Hasta reventar (1966), El interior de las sombras (1968), Los cuatro horizontes del cielo (1970), Poesía de qué (1971), Libro de los Somaris (1974), Segundo Libro de los Somaris (1979), Vivir contra morir (1988), El peor de los Oficios (1990), La fiesta sigue (1992), Escrito Salvaje (1993), Antología poética (1994), Historias del paraíso (1999), Dama de niebla (1999), Oficio de partir (1999), Costado indio (2001) y Sentimentario (2004)
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