viernes, 3 de febrero de 2017

Contraveneno de mi muerte...



En la luz yace el depredador.

Yo permanezco incólume en el polígono de la pirámide,
energizándome.
Soy salvo, me resguardan los planos
sobrevivo dentro de la oscuridad de sus aristas
pero las sombras, no le van a mi esencia.

Hay contradicción.

Lo que elimina me supera en estatura
de un solo zarpazo pudiera proyectarme hacia lo vacuo
más el desánimo lo he disuelto en el empaste de la percepción
y me agiganto.

Todo depredador alguna vez llega a ser presa
todo tamaño es superado
y yo quiero la luz que le ilumina y que me niego.

El deseo me transmuta.

El miedo que me cerca lo hago hilo en la red que voy tejiendo
el cabo puente es mi punto de partida
ya soy tarántula
mi súper “yo” aniquiló lo recluido
irregularidades que se cruzan entre radios y espirales
son mi artificio;
el veneno que destilo es el contraveneno de mi muerte.

Lo que elimina cae en la urdimbre de mi miedo
hemos intercambiado espacios
ya de zarpazos el camino es libre
y para mi fruición la luz le va a mi esencia.


Martha Jacqueline
Del Poemario: "Contrastes"