sábado, 5 de mayo de 2012

Estarás así en mí...




Estarás así en mí…
coronado de luces y de pámpanos,
y en tus costados será el sueño
el inviolable santuario que abra
al invisible eslabón de toda fe.

Habrás bebido de todas las aguas.
En ti se habrá probado el infinito de los cielos
entallándote el vuelo de algún pájaro
en los dedos de siempre,
concebidos al gesto de acercarte
al creciente lunar de tu reverso.

Se habrán precipitado
los altísimos muros de lo ignoto con tu voz,
apenas con un canto.
Y habrás entrado al espacio del jardín abierto
por el sendero de esfinges milenarias
que anuncian el tránsito hacia la eternidad.

Lo habrás perdido todo para ganarlo todo.
Tu mirada será sobre todas las cosas.
Habrás llegado al fin de todos los conceptos,
quizá vista tu lengua con la toga de un juez
con la videncia de luz de los profetas
o el mensaje sublime de los ángeles.

Ahora el mundo se alza para ti.
Mi alma se engrandece y te ha nombrado dueño,
rey y guerrero sobre la inmensidad.
Podrás hacer y deshacer constelaciones,
formar rompecabezas con el oro de los escarabajos,
aposentar tus tentaciones en cámaras secretas.

Ya tendrás tú todas las llaves.
Ya caerán para ti todas las puertas.